viernes, 25 de febrero de 2011

No pienses en osos polares

Una vez me dijeron, "No pienses en osos polares", y algo sucedió, empecé a pensar en ellos. Creía que era una tontería, justo hice lo que me dijeron que no hiciera, cosas de la mente. Pero la cosa fue a más, un día descubrí que la cajera del supermercado era en realidad un oso polar, aquello me conmocionó, pero como embolsó bien mis compras no le dije nada. Esa misma noche comprobé también que el chico de la gasolinera era otro oso polar, ni siquiera me pidió propina, así que no vi motivos para llamarle la atención. Al día siguiente incluso vi unos cuantos más, compraban, conducían, jugaban en los parques, dirigían el tráfico, salían por televisión...
Estaban por todas partes, hasta que llegó el día en el que solo había osos polares, por todas partes. No sabía que hacer, ¿que pasaría si alguno se daba cuenta de que yo era diferente?, ¿porque nadie me miraba raro? Entonces lo comprendí todo, me miré en el espejo y me vi allí plantado, otro oso polar.
Para mi ya es demasiado tarde, pero a ti solo te puedo decir una cosa:
"No pienses en osos polares"

miércoles, 12 de enero de 2011

No esta todo perdido

Hace unos días, yendo en el autobús, pude contemplar como un niño de no más de 5 años golpeaba a su madre, chillaba, lloraba, tiraba cosas al suelo por no se que motivo. La madre no hizo mucho por detenerlo, a parte de algunas palabras sin mucho énfasis. Una señora que se encontraba al otro lado, y que se podía ver que no tenía mas relación con dicho niño que la de compartir transporte, se afanaba en contentar al chiquillo con chucherías e incluso dinero. Ni que decir tiene que no lo consiguió, ni ella ni la mitad de pasajeros del autobús, que por turnos trataban de satisfacer a la bestia. Yo lo contemplaba todo desde un poco más atrás, atónito, al ver semejante muestra de mala educación, tanto por parte del niño como de la madre. Me marché si conocer el desenlace de la situación, pero de una cosa estoy seguro, algún día, ese niño será uno más de los miles de jóvenes maleducados, violentos, irresponsables que abundan en nuestra sociedad, y todo por no corregirle un mal berrinche.

Sin embargo hoy, cuando estaba en el autobús de vuelta a casa, ha subido al mismo una pareja con un carricoche en el que iba una niña muy bonita. Soy muy malo para las cifras a ojo, pero diría que tenia unos 3 años, seguramente menos, 2, no lo se. Yo estaba de pie, siempre me quedo de pie, así evito levantarme si sube alguien que necesite más el asiento que yo, y se han puesto delante mía, con lo que el carricoche quedaba de cara a mi. La niña, curiosa como todos los somos a su edad, una curiosidad inofensiva, dulce, natural, infantil, se me ha quedado mirando, y creo que le ha llamado la atención el hecho de que yo llevaba los auriculares puestos, porque se ha señalado en varias ocasiones las orejas mientras me miraba. Incluso he notado a intervalos sus pies en mi rodilla, nada de patadas, simplemente no dejaba de moverse en su asiento, observando todo cuanto la rodeaba. La niña ha seguido mirándome a intervalos, bajo la atenta mirada de sus padres, y yo le respondía con breves sonrisas, que también dirigía a sus padres para aliviar su tensión, creyendo ellos que la niña podía ocasionarme alguna molestia. He notado su tranquilidad cuando han dejado de interceder cada vez que la niña extendía la mano para intentar tocarme. Al final, mientras esperaba que el autobús parara y abriera las puertas para salir, me he "despedido" sacandole la lengua y haciéndole un par de guiños que solo ella ha contemplado de entre todos los pasajeros. Me alegra ver que no esta todo perdido...

jueves, 23 de diciembre de 2010

Liebe

Un día lo vi, o eso me pareció, lejos, en la distancia, me miró, me sonrió, se mantuvo junto a mi un tiempo e incluso creí que no se iría nunca, pero se marchó. Esas visitas esporádicas se han repetido con el paso del tiempo, a veces más cerca, a veces más tiempo, a veces más dolorosas... Pero solo son eso, visitas. Anhelo el día en el que venga para quedarse. He visto como visita a otras personas, y como se queda con ellas, y como abandona a personas con las que ha pasado años. Es caprichoso, juguetón, travieso, pero de buen corazón. Espero que no tarde mucho, la espera cada día es mas dura.

viernes, 22 de octubre de 2010

Se Valiente

Ser valiente no significa no tener miedo a nada, eso es ser estúpido. Ser valiente es tener miedo, y aún así seguir adelante y enfrentarte a él. Hay veces que nuestros miedos son demasiado grandes, o al menos eso nos parece. Además se aprovechan de nuestros peores momentos, basta que pases por una mala racha para que se intensifiquen y te ataquen. Pero la unión hace la fuerza, y es en esos momentos de debilidad, cuando tenemos que armarnos de valor y pedir ayuda, compartir nuestros miedos, por que a veces, vistos por otros ojos, no son mas que motas de polvo, que se convierten en montañas. De todo se puede sacar algo bueno, por pequeño que sea lo bueno e inmenso sea lo malo. En toda tormenta hay un rayo de sol, pero a veces no queremos verlo o se nos hace muy difícil, es ahí cuando necesitamos otro par de ojos, o varios pares, para que nos ayuden a ver el rayito, y si aún así no lo vemos, al menos no estaremos solos para aguantar el chaparrón. Porque todas las tormentas terminan, unas tardan más, otras tardan menos, pero todas terminan, y al final siempre brilla el sol.


martes, 19 de octubre de 2010

Ilusión

Según la RAE (Real Academia Española), la palabra ilusión significa: Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo.
Y aunque no nos demos cuenta, o no queramos, estamos más felices esperando el momento que luego viviendolo. Un ejemplo claro en la infancia, una excursión con el colegio, un día entero para disfrutar, jugar, correr, divertirte con tus amigos, nada de estudiar, nada de hacer deberes, nada de ensalada, fruta... Nada. Unos bocadillos, unos batidos, chucherías y al autobus. Con el paso del tiempo solo recuerdas ese día, a veces, solo algunos momentos, o puede que se te llegue a olvidar. Pero que hay de los días previos a la excursión, desde el mismo momento en el que el/la profesor/a comunica que se va a realizar la salida, la imaginación toma el control de nuestra mente, y los días pasan planificando juegos y actividades, fantaseando con lo que vas a hacer, lo que vas a ver, los debates para elegir compañero de autobus......
Conforme se acerca la fecha, las fantasías también crecen, cambian, se comparten. Y como colofón, la víspera. Un día en el que apenas se da clase, hasta los profesores cierran los libros para comentar lo que se espera será un gran día para todos. Ese sentimiento compartido de emoción, las conversaciones sobre el número y contenido de los bocadillos de cada uno, si vas a llevar patatas o gusanitos, chucherías, batidos, zumos... Y el mejor momento, aunque nadie lo reconozca, la noche antes. Una espera interminable, mirando el reloj, por si te has dormido sin darte cuenta y ya son las 8 de la mañana, vueltas y más vueltas en la cama, incomodo, temblando de la emoción de saber lo que te aguarda dentro de unas horas. Al final, te duermes, y cuando te levantas, tienes una sensación que no puedes explicar, y que casi todo el mundo ignora, pero esta ahí, se acabó el sueño, terminó la ilusión. Porque, sí, ha llegado el día D, es el momento subir al autobús, llegar al lugar, correr, jugar, ensuciarte, arañarte por todas partes... Pero sabes que lo bueno ha terminado, la espera, la ilusión que te ha ayudado a pasar los días, lo bueno de verdad acabó en el mismo instante en el que se te cerraron los ojos de puro cansancio la víspera de la excursión.
Y es que en la vida pasa lo mismo, los mejores sueños son aquellos que no llegan a cumplirse, o en su defecto, ya que nadie aguantaría si no se cumpliera ninguno de sus sueños, los que tardan mucho en cumplirse, porque son esos los que se disfrutan de verdad.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Curiosidades

¿Sabías que los osos polares son zurdos?
¿Y que una hembra de elefante tiene un "embarazo" de 22 meses? Casi dos años!!!
¿O que solo las hembras de los mosquitos pican?
¿Y sabías que un hilo de araña es más fuerte que un alambre de acero del mismo grosor?
El sonido que emiten los patos se llama parpar, y por alguna razón que nadie conoce no produce eco.
Los caimanes pueden romperle el brazo a una persona con la fuerza de cierre de su mandíbula, pero tienen tan poca fuerza para abrirla que bastan dos dedos para mantenerla cerrada.
Las serpientes son sordas, los "encantadores" utilizan el movimiento de la flauta.
Los toros son daltónicos.
No existen dos cebras, jirafas, leopardos o tigres con el mismo pelaje.
El cuerno de un rinoceronte esta hecho de pelo.
La lengua de los camaleones es dos veces la longitud de su cuerpo.
El elefante es el único animal que no puede saltar.

martes, 5 de octubre de 2010

Genial y Horrible

Dos conceptos que muchas veces, por extraño que parezca, van muy unidos.
Segundo día, segunda entrada, no se cuanto tiempo voy a mantener este ritmo, pero voy a intentarlo, al menos de momento. Hoy, un día agitado, mi día comenzó antes de las 8 de la mañana, acostumbrado como estaba mi espíritu a comenzar el día con la suavidad de los rayos del sol, el sonido de la alarma parecen las campanas del día del juicio final. Nuevas actividades, nuevas amistades, nuevas obligaciones, nuevas libertades, nuevas sensaciones...
Comienzo una nueva etapa de mi vida, la universidad, algo genial y horrible. Lo genial, el ambiente de la universidad, la gente, gente que va cada día a clase, por temprano que sea por que quiere estudiar, para formarse en algo que un día le de de comer, donde dormir, y todos lo caprichos que alcance con su sueldo. Se acabaron los repetidores que pasan más tiempo en la calle que en clase, y que si se dejan caer por el colegio es por que son menores de edad, se acabaron los corrillos en clase, las disputas, los castigos generales por culpa de dos o tres. Aquí si quieres estudias, y si no a currar, nada de malos rollos, nada de castigos ni clases obligatorias, ya somos todos adultos. Otra cosa genial, como no podía faltar, las fiestas, las míticas paellas, donde todo el mundo es amigo de todo el mundo, y si empujas a alguien o lo pisas se desata una odisea de disculpas por las dos partes y todo termina con un apretón de manos y quien sabe si una amistad duradera.
Lo horrible, aunque en menor medida, también está presente. Los madrugones, los trabajos, los exámenes, las prácticas, las horas en la biblioteca (aunque aún no haya sufrido ninguna de ellas, no me cabe duda de que las conoceré íntimamente), folios y más folios escritos casi sin mirar, mientras tratas de escuchar la explicación del profesor, que va dos pasos por delante de lo que copias, y no digamos ya entenderlo, folios que luego descubres que guardan más parecido con un mapa del tesoro que con unos apuntes de clase.
Genial y Horrible.
Así es la vida, pero si no fuera por los momentos horribles, los momentos geniales no serían geniales. Así que aquí me quedo, disfrutando y sufriendo por todo mi mundo, un mundo inmenso a mis ojos, e insignificante a los ojos de cualquier otra persona.